Algo muy útil para la computación cuántica: los cables aún conducen la
electricidad y obedecen las leyes de la física clásica aún si se construyen
a nanoescala.
Investigadores de las universidades de Purdue y Melbourne
utilizaron cadenas de átomos de fósforo dentro de un cristal de silicio,
para crear un cable de 4 átomos de ancho y un átomo de alto (10 mil veces
más delgado que un cabello humano), que conduce la misma corriente eléctrica
que uno de cobre.
Así, descubrieron que la resistencia eléctrica de los
cables no depende de la anchura de éstos. Se crearon utilizando una técnica
llamada microscopía de efecto túnel.