Dos adolescentes enviaron a la estratósfera una miniatura hecha de Lego a
una altura de 25 kilómetros.
Utilizaron un globo lleno con helio y
capturaron el video de su ascenso. El globo de 7 metros de diámetro se lanzó
desde un campo de fútbol en Toronto.
Se enviaron también 2 video cámaras y 4 cámaras fotográficas (Canon) para
grabar el vuelo; para el descenso a la Tierra se emplearon paracaídas. El
vuelo duró 97 minutos, con un presupuesto de 400 dólares.
El descenso duró
32 minutos, cayendo a 122 kilómetros del punto de lanzamiento.