Investigadores europeos y de EEUU han dirigido potentes pulsos láser
hacia un pequeño fragmento de papel de aluminio hasta conseguir lo que se
conoce como "materia densa caliente", un plasma sólido que alcanzó una
temperatura de unos 2 millones de grados. Todo el proceso se produjo en
apenas una billonésima de segundo.
Los experimentos se han realizado con un súper láser de rayos X cuyos pulsos
ultra rápidos son mil millones de veces más brillantes que los conseguidos
por cualquier otro de este tipo hasta ahora. Se trata de la fuente de luz
Linac Coherent Light Source (LCLS) instalada en el SLAC National Accelerator
Laboratory, un centro operado por la Universidad de Standford para el
Departamento de Energía de EEUU.
Hacer la materia densa extremadamente caliente es importante desde un punto
de vista científico para entender las condiciones que existen en el interior
de las estrellas y en el centro de los planetas gigantes, tanto en nuestro
propio Sistema Solar como más allá.
El LCLS, con su longitud de onda ultra-corta de rayos X, es el primer
instrumento que puede penetrar un sólido denso y crear un ‘parche’ uniforme
de plasma –en este caso un cubo de una milésima de centímetro de lado– y
probarlo al mismo tiempo.
Las medidas resultantes se incorporarán a las teorías y simulaciones por
computador que tratan del explicar el comportamiento de la materia densa y
caliente. Esto podría ayudar a los investigadores a analizar y recrear el
proceso de fusión nuclear que pone en marcha estrellas como el Sol.