Investigadores de la Universidad de Texas han usado la idea de tener un
negativo de un objeto para hacer que desaparezca cuando se fotografían con
energía de microondas.
Utilizan materiales plasmónicos que afectan solo
los campos eléctrico y magnético de la luz entrante. Estos materiales
presentan una foto negativa del objeto oculto que cancela la alternación que
el objeto causa en estos campos.
La luz de microondas entrante se
distorsiona al refractarse en el objeto. Pero al recubrir el objeto con una
material plasmónico, una cáscara ( o si quiere, la capa de Harry Potter), la
cáscara y el objeto anulan la distorsión entre sí, haciendo el objeto
invisible desde todos los ángulos.
Los materiales plasmónicos afectan
estos campos solo en el rango de microondas, haciéndolos no viables para
producir el mismo efecto en el espectro visible.
De todas maneras, esta
tecnología se podrá emplear en microscopios de escaneo para mejorar la
resolución a longitudes de onda cortas.