Funcionarios del Instituto Roswell contra el cáncer, de Estados Unidos,
acaban de anunciar en una conferencia de prensa el desarrollo de una vacuna
que sería efectiva contra varios tipos de cáncer, que no solo es capaz de
“erradicar las células cancerígenas” sino también de “evitar las recaídas
propias de esta enfermedad”.
La vacuna se llama NY-ESO-1 y sería útil para curar tumores en la vejiga,
cerebro, mama, esófago, estómago, intestino, hígado, riñón, pulmón,
melanomas de ovario, de próstata, sarcoma y tumores uterinos. El fármaco
tiene “mínimos efectos secundarios” y a pesar de la lógica cautela con la
que se debe tomar una noticia de éste tipo, ha causado un revuelo en la
comunidad médica.
El Instituto Roswell está en Búfalo, y la vacuna -que se fabrica en el mismo
centro- se diseña a medida de cada paciente. El director del centro, doctor
Chistopher Choi, dijo que “esta es la primera vacuna aprobada por el
gobierno que se desarrolla en un hospital y no en un laboratorio.” Durante
la conferencia de prensa celebrada ayer, el director del Centro de
Inmunoterapia del Roswell Park Cancer Institute, Kundle Odunsi, agregó que
“las pruebas realizadas sólo constituyen el primer paso de un programa que
se enfocado en la utilización del propio sistema inmunológico humano para
combatir el cáncer. Nuestro proceso de producción tiene un enorme potencial
en aplicaciones relacionadas con terapias de células madre y medicina
regenerativa.”
Aún está en pruebas esta vacuna y aún no hay fecha de
comercialización.