Investigadores de la Universidad de Viena buscan hacer segura la
computación distribuída que se hace en la "nube"
Los datos del usuario
final pueden permanecer cifrados en su viaje a y desde servidores remotos,
esencialmente volviendo la representación de los cálculos de un computador
cuántico "ciega"
Los bits cuánticos, o qubits, son preparados y quedan
entrelazados en una condición solo conocida por el usuario. El usuario envía
instrucciones para realizar ciertas mediciones con el computador cuántico,
pero los resultados solo tienen significado para el usuario, debido a que
solo él conoce el estado inicial de los qubits.
Así, los cómputos
realizados solo son leíbles por el usuario original, permaneciendo sus datos
seguros en ese viaje a través de servidores.