Comprarse un teléfono inteligente hoy en día supone
viajar con el cargador allí donde vaya, pues las baterías rara vez duran más
de un día. Por eso las empresas tecnológicas están desarrollando nuevos
acumuladores que mejoren la capacidad y el uso de los dispositivos móviles.
Apple, por ejemplo, acaba de patentar un prototipo de baterías a base de
células combustibles de hidrógeno.
Según explican en la propia patente "estas baterías pueden alcanzar altas
densidades gravimétricas y volumétricas de energía, lo cual puede,
potencialmente, permitir funcionar durante días o incluso semanas a los
dispositivos electrónicos móviles sin necesidad de ser recargados".
La base de este invento no es nueva, se trata de la tecnología de pila de
hidrógeno. Este sistema permitiría alimentar a los gadgets portátiles a
través del hidrógeno y el oxígeno que se convertiría en agua y energía
eléctrica. Además, al no necesitar de energía eléctrica para su recarga
directa no perjudicarían al medio ambiente y serían más sostenibles.
Igualmente, al ser más pequeñas y ligeras permitirían que los dispositivos
que las portasen también lo fueran.