Investigadores del Instituto Avanzado de Tecnología
Industrial de Tokio han desarrollado un asiento para automóvil que
identifica quién se sienta, con el fin de evitar los robos de carros.
El sistema mide la presión que la gente aplica sobre
el asiento a través de 360 sensores.
Un laptop recoge todas esas lecturas para mostrar el
mayor valor de presión, área de contacto, entre otros factores.
El sistema fue capaz de identificar a los conductores
con un 98% de precisión durante los experimentos.