Un grupo de investigadores de la Universidad de
Illinois utilizaron los avances producidos en el campo de los
polímeros para desarrollar un nuevo tipo de circuito integrado “autorreparable”.
Hay que aclarar que este tipo de componente, si alguna
vez llega al mercado, no será capaz de sobrevivir a cualquier tipo de
desastre. Solamente podría restablecer conexiones rotas en su interior de
forma automática y prácticamente instantánea.
El equipo de Illinois ya había desarrollado un sistema similar capaz de
autorreparar polímeros, y ahora la adaptaron para solucionar problemas
relacionados con materiales conductores. Básicamente, el sistema utiliza
microcápsulas de unas diez micras de diámetro depositadas sobre la parte
superior de los conductores de oro que se utilizan para conectar entre si
partes del circuito. Cuando se produce una grieta, las microcápsulas se
abren liberando el metal líquido que contienen en su interior. Este metal
llena el vacío producido en la línea, restableciendo el flujo eléctrico.
Esta investigación se centra en la restauración de la
conductividad. Los investigadores demostraron que el 90 por ciento de sus
muestras recuperaron el 99 por ciento de la conductividad original, incluso
utilizando una pequeña cantidad de microcápsulas.